NBA

El tiro libre a una mano que ha salvado la dignidad de una joven promesa en la NBA

Pocos jugadores de la NBA se atreven a reconocer el problema, y muchos menos toman cartas en el asunto como lo ha hecho Jeremy Sochan. El alero de 20 años de los San Antonio Spurs empezó su trayectoria en la liga estadounidense el curso pasado llegando a lucir un lamentable 45,8% de acierto desde la línea de personal. Llevaba entonces 23 partidos como profesional, y su entrenador Gregg Popovich decidió proponerle un cambio radical a su mecánica en los tiros libres. Un año después, el resultado es espectacular.





Sochan presume hoy de un 75% de aciertos desde la línea, una transformación que ha llegado gracias al uso de una técnica poco convencional. Lanza a una mano y sin botar. Recibe y no se lo piensa. La propuesta le llegó del cuerpo técnico de los San Antonio Spurs hace cosa de un año, pero él luego la adaptó a sus necesidades y se atrevió a aplicar los cambios ante el gran público.



“Estaba pasando por una mala racha y no metía suficientes, así que estaba preparado para probar cualquier cosa”, recuerda el jugador en un reportaje de The Athletic. “Lo más complicado es que la mayoría de jugadores estarían avergonzados solo de probarlo delante de todo el mundo”, reconocía Pop.

Sochan no se arrugó y siguió las recomendaciones de su entrenador, que había aprendido la técnica como asistente de Don Nelson, uno de los técnicos que más promocionó en su día el recurso de lanzar a una mano para solucionar los peores casos de puntería en sus equipos. Como jugador, el propio Nelson aplicó un estilo que en el pasado usaron leyendas del calibre de Oscar Robertson y Bob Pettit. 



El cambio llegó el 19 de diciembre de 2022, cuando contra los Houston Rockets se aventuró a pasar de las dos manos a una. Enseguida notó que la propuesta pintaba bien, pero no del todo si botaba antes el balón: “Cuando recibí la primera falta miré a Pop y me hizo que sí con la cabeza, así que me dije ‘a la mierda, hazlo’. Lo que noté es que había botado y mi agarre era distinto, no me sentí tan bien y me apresuré al lanzarlo”. Ese día no terminó de la mejor manera con un pobre 1 de 4 desde la línea.



Fue él mismo quién les explicó a Popovich y su ayudante, Brett Brown, porqué sería mejor recibir y lanzar de inmediato. “Ahora solo respira y lanza. Tomarse demasiado tiempo para tirar normalmente no da buenos resultados”, celebra el técnico. De inmediato, Sochan pasó de ser un lanzador pésimo a ser lo suficientemente fiable como para no perjudicar los intereses del equipo. Su primera experiencia con su técnica afinada terminó en una serie de 7 de 10 en tiros libres, y en los siguientes 12 partidos logró casi duplicar su porcentaje de acierto con un 24 de 29 (82,7%).



“Por supuesto”, dice Sochan cuando le preguntan por los comentarios y burlas del equipo rival. “A alguno se le escucha decir un ‘qué demonios’, pero luego entra y eso es lo que cuenta, el resultado”, concluye el joven jugador estadounidense de raíces polacas. Su estilo de tiros libres le ha convertido, de hecho, en una de las sensaciones del grupo, y hasta los patrocinadores de la franquicia utilizan ese gancho.

“Una mano”, se sorprende Victor Wembanyama. “No puede apagarlo”, bromea Devin Vasell mientras Sochan realiza tareas cotidianas usando su mano derecha. “¿Qué no puede hacer con una mano?”, se pregunta Keldon Johnson. La curiosa técnica no solo ha rescatado su porcentaje en tiros libres, sino que ha dignificado su presencia encima de la pista por mucho que como colectivo estén sufriendo estos Spurs. Llegarán tiempos mejores, y el alero, que ha probado este inicio de curso como base, seguirá aportando para los suyos, y eso es lo que cuenta en baloncesto.

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