NBA

Caruso rescata sobre la bocina a los Bulls: así forzó la prórroga contra los Bucks

A veces un solo tiro, una simple jugada, puede cambiar el rumbo de un partido. Incluso de una temporada. Es precipitado decir que el triple sobre la bocina para forzar la prórroga de Alex Caruso hiciera lo segundo en Chicago, pero sin duda resultó clave a la hora de animar a una plantilla que vive horas bajas. Gracias al canastón del base para cerrar el último cuarto, los Bulls sobrevivieron a los Milwaukee Bucks en el tiempo reglamentario y les terminaron ganando en la prórroga por 120-113 para cortar una racha de cinco derrotas consecutivas.





Lo curioso es que Chicago derrotó a la franquicia de Wisconsin sin contar con la contribución de Zach LaVine y DeMar DeRozan, ambos tocados físicamente en medio de los crecientes rumores que les sitúan en la rampa de salida tras otro mal inicio de curso de un proyecto incapaz de despegar.



“Solo es una victoria, pero es muy importante para nosotros por cómo ha ido la temporada, ya que no hemos jugado un buen baloncesto”, analizó Nikola Vucevic, líder de los Bulls anoche con 29 puntos, 10 rebotes y 6 asistencias. Suyo fue el mano a mano que dejó suficiente espacio a Caruso para lanzar su triple salvavidas. La afición de Chicago estalló de júbilo y por un día reconectó con sus jugadores.



“Es divertido cuando nos apoyamos los unos a los otros y tenemos esa energía. Levanta el ánimo a todo el mundo“, celebró el héroe de la madrugada en Windy City. Solo necesitó anotar 11 puntos y repartir 5 asistencias para cambiar la dirección del grupo, que anoche contó con la aportación en dobles dígitos de ocho jugadores. Entre los que más destacaron, Coby White (23) y Ayo Dosunmu (14).



Se trata de la sexta victoria de Chicago en 20 partidos (6-14), y ganar a uno de los candidatos al título era precisamente una de las cosas que no esperaban de estos días. Más con DeRozan y LaVine apartados por sendas lesiones. Los Bulls se fueron al descanso abajo (49-55), pero fueron capaces de adelantarse y situarse 12 arriba en el último cuarto después de un parcial de 16-2.



Parecía que lo tenían cuando lideraban por 103-96 a falta de un minuto y medio, pero los Bucks tiraron de su pedigrí de campeones y lograron darle la vuelta a la tortilla de la mano de Anteto, Beasley y Lopez. Un tapón de Giannis sobre Williams a falta de seis segundos parecía zanjar la contienda. Más cuando no falló los dos tiros libres tras recibir la falta de la defensa.

Entonces apareció Caruso con su milagro y los Bulls recuperaron el vigor para salir a la prórroga y arrasar a un rival que, realmente, está en otra liga. Giannis Antetokounmpo, con 26 puntos, 14 rebotes y 5 asistencias, no bastó anoche. Tampoco los 20 puntos de Brook Lopez o los 18 tantos y 13 asistencias de Damian Lillard. Los Bucks mantienen la tercera posición del Este con un balance de 13 victorias y 6 derrotas, mientras los Bulls son terceros… por la cola.

A veces, y eso es lo bonito del baloncesto, solo hace falta una jugada especial de un jugador cualquiera, aunque Caruso tenga mucho de especial, para cambiar el devenir de una historia. Eso ocurrió anoche en el United Center de Chicago, aunque solo sea por un día.

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